
- Cartel de la Saga Crepúsculo: Amanecer - Parte 1 - Summit Entertainment
Bill Condon, director de películas como Dioses y monstruos, Kinsey o Dreamgirls, ha sido el elegido por los ejecutivos de Summit Entertainment para dirigir la cuarta parte de la saga vampírica de Stephenie Meyer, Crepúsculo.
Al igual que sucediera con otra célebre saga literaria llevada al cine, como Harry Potter, los productores de turno no han resistido a la tentación de estirar la gallina de los huevos de oro, dividiendo el libro final en dos películas. Lamentablemente el filme continúa en la misma línea de mediocridad que los anteriores.
La saga Crepúsculo: insulto a los fans de la novela
De un tiempo a esta parte, Hollywood cada vez se parece más a lo que en jerga de economistas se denomina "negocio a base de pelotazos". Mientras la recaudación en taquilla sea todo un bombazo, aspectos como la calidad artística, el guión, la puesta en escena, el suspense o cualquier característica de verdadera índole cinematográfica, dejan de importar.
La saga Crepúsculo, posiblemente, sea uno de los mejores exponentes de esta preocupante tendencia hollywoodiense, pero no sólo en esta cuarta entrega, sino en todos los capítulos de la serie.
Sinopsis de Amanecer - Parte 1
En Amanecer ocurre más bien poco, para sus casi dos horas de metraje: Una boda, una luna de miel, un nacimiento y la esperada conversión de Bella de humana a vampiro. Cualquier escritor con talento podría haber sintetizado estos acontecimientos, pero no es el caso de la guionista oficial de toda la saga, Melissa Rosenberg, que vuelve a castigar al espectador con un interminable número de minutos de relleno.
Obviamente hay que tener en cuenta la avaricia de Summit Entertainment, pero situaciones tan ridículas como una novia depilándose después de la boda, la necesidad que tiene Taylor Lautner de quitarse la camiseta y mostrar su torso desnudo cada dos por tres o el mal explicado y peor desarrollado conflicto entre vampiros y hombres lobo (nada que ver con Underworld) son ejemplos más que representativos de lo que se puede esperar de esta película.
Por otro lado está el completo desaprovechamiento de uno de los momentos más esperados de la saga: la primera relación física entre Bella y el vampiro Edward, rodada bajo el concepto de "para todos los públicos", completamente insulsa y políticamente de lo más correcta.
Reparto de Amanecer - Parte 1
Pero la carencia de ritmo en la cansina narración y las situaciones inverosímiles no son lo único censurable del filme. Una vez más, los intérpretes, en especial el trío protagonista formado por Kristen Stewart, Robert Pattinson y Taylor Lautner, vuelven a demostrar que la expresividad no se encuentra entre sus principales facetas como intérpretes.
De hecho se ven superados continuamente por secundarios como Sarah Clarke (24, Un final feliz) o Billy Burke (Caperucita Roja, Furia ciega). Sin embargo, los otros miembros del reparto que encarnan a vampiros u hombres lobo, como Ashley Green, Jackson Rathbone, Kellan Lutz o Nikki Reed, se limitan a posar en lugar de interpretar, como si de una pasarela de modelos se tratara.
En cuanto al apartado técnico, el aumento de presupuesto no se ha notado en una mejora de la factura visual, ni en un aumento de las secuencias de acción. En concreto, las pocas escenas de este tipo, que corresponden a las peleas entre vampiros y hombres lobo (nuevamente generados por ordenador) están rodadas de manera tosca, confusa y torpe.
La saga Crepúsculo vuelve a arrasar en taquilla pese a su vulgaridad
El caso es que todo esto da igual. Amanecer - Parte 1 ha conseguido facturar 139,5 dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos, logrando así el verdadero objetivo de la película: convertirse en un negocio rentable, aunque sea una película que debería avergonzar por su vulgaridad, sobre todo, a los lectores de las novelas de Meyer, grupo entre quienes, curiosamente, se encuentran sus máximos defensores.
La segunda parte de Amanecer y última película de la saga, tiene previsto su estreno el 16 de noviembre de 2012. Y a tenor de los resultados obtenidos en taquilla, tras este paupérrimo trabajo, la expectativa de que sus responsables se lo tomen en serio y creen por fin una buena película de vampiros y hombres lobo, no parece viable.
